La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y el Grupo Alimerka impulsan un año más los lechazos Pro-Biodiversidad

El producto proviene de 21 ganaderías de montaña que desarrollan su actividad en régimen extensivo, basado en el pastoreo en pastos naturales de los Picos de Europa donde habita el quebrantahuesos
La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) y el Grupo Alimerka impulsan un año más la comercialización de lechazos certificados bajo la Marca de Garantía Pro-Biodiversidad, procedentes de 21 ganaderías extensivas de montaña ubicadas en el entorno de los Picos de Europa y otras áreas de la Cordillera Cantábrica incluidas en la Red Natura 2000. Esta nueva campaña consolida un modelo de colaboración entre el sector de la distribución alimentaria, el sector primario de ganadería en extensivo y esta entidad de conservación que vincula el consumo responsable con la protección de la biodiversidad, especialmente del quebrantahuesos, y el mantenimiento de la ganadería tradicional de montaña para fijar población en el medio rural.
Los lechazos ya están disponibles en los supermercados de Alimerka y se prevé la comercialización de alrededor de 1.100 lechazos procedentes de estas 21 explotaciones ganaderas ubicadas en Cantabria, principalmente en Liébana, y en el oriente de Asturias, en los concejos de Onís, Cangas de Onís y Peñamellera Alta. Asimismo, en esta nueva campaña el producto se incorpora también a la oferta gastronómica del Parador de Cangas de Onís, reforzando la conexión entre producción ganadera extensiva, conservación de la biodiversidad y la puesta en valor culinaria de los alimentos vinculados al territorio de los Picos de Europa.
La Marca de Garantía Pro-Biodiversidad, promovida por la FCQ, certifica que los productos agroganaderos proceden de ganaderías que aplican prácticas compatibles con la conservación de la biodiversidad, el bienestar animal y el uso sostenible de los recursos naturales. Este modelo reconoce el papel estratégico de la ganadería extensiva como herramienta de gestión del territorio y como soporte de las cadenas tróficas que sostienen a especies necrófagas, entre ellas el quebrantahuesos, catalogado ‘En Peligro de Extinción’ en España.
El mantenimiento de rebaños en régimen extensivo favorece la disponibilidad de recursos alimenticios para las aves carroñeras y contribuye a la conectividad ecológica entre espacios protegidos de la Cordillera Cantábrica. Asimismo, el pastoreo tradicional mantiene mosaicos de pastizales y matorrales que inciden positivamente en la prevención de incendios forestales e incrementan la diversidad de hábitats y especies, en línea con las recomendaciones de organismos internacionales como la FAO y la Comisión Europea, que reconocen la ganadería extensiva como un elemento clave para la conservación de la biodiversidad asociada a los sistemas agrarios de montaña. Además, el 2026 ha sido declarado por la ONU como el Año Internacional de los Pastizales y del Pastoreo.
Carne con alto valor nutricional
Además de su contribución ambiental y territorial, los lechazos Pro-Biodiversidad presentan características diferenciales desde el punto de vista nutricional vinculadas a su sistema de producción. La evidencia científica indica que la carne procedente de animales criados en pastoreo extensivo, alimentados mayoritariamente con pastos naturales, suele presentar un perfil lipídico más equilibrado, con mayor contenido en ácidos grasos poliinsaturados y una relación omega-6/omega-3 más favorable que la observada en carnes procedentes de sistemas intensivos. Este tipo de alimentación se asocia también a una mayor presencia de compuestos antioxidantes y micronutrientes derivados de la dieta vegetal del ganado, lo que contribuye a mejorar la calidad nutricional del producto final.
El modelo extensivo, además, reduce la dependencia de insumos externos y promueve mayores estándares de bienestar animal, aspectos alineados con los principios de sostenibilidad de los sistemas alimentarios recogidos en las estrategias europeas sobre biodiversidad y de la granja a la mesa. En este contexto, el consumo de lechazos Pro-Biodiversidad permite apoyar simultáneamente la conservación del quebrantahuesos y de otras especies ligadas a los ecosistemas de montaña, el mantenimiento de la actividad ganadera tradicional y la producción de alimentos de calidad vinculados al territorio.
Una colaboración que beneficia al ganadero
La campaña se articula mediante acuerdos directos con los ganaderos participantes y circuitos de comercialización que favorecen una retribución justa y estable para las ganaderías, contribuyendo a la fijación de población en el medio rural de montaña y a la viabilidad económica de sistemas productivos compatibles con la conservación de la naturaleza. Este enfoque responde a las directrices europeas orientadas a impulsar modelos de desarrollo rural que integren producción agraria sostenible, conservación de la biodiversidad y cohesión territorial en áreas de montaña y espacios protegidos.
Con esta nueva edición de los lechazos Pro-Biodiversidad, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y el Grupo Alimerka refuerzan su compromiso con un modelo de consumo responsable que conecta directamente al consumidor con la conservación de la biodiversidad, la ganadería extensiva de montaña y el futuro de los territorios rurales de la Cordillera Cantábrica, ampliando además su presencia otro año más en la restauración vinculada a establecimientos públicos emblemáticos del territorio como el Parador de Cangas de Onís.






