La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos anuncia el nacimiento en libertad de dos nuevos pollos en los Picos de Europa

El nacimiento de estos dos ejemplares, uno en la vertiente cántabra y otro en la asturiana, supone un avance clave en la recuperación de una especie que se extinguió en la cordillera Cantábrica a mediados del siglo XX. Este hito ha sido posible gracias al trabajo coordinado de los equipos técnicos de las comunidades autónomas de Cantabria, Asturias, Aragón y Castilla y León en el marco del proyecto LIFE Pro Quebrantahuesos. Una noticia positiva que llega en un contexto marcado por el envenenamiento de ‘Centenario’ y la electrocución de ‘Rona’.
La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), en colaboración con las comunidades autónomas de Cantabria, Asturias, Aragón y Castilla y León, ha anunciado el nacimiento en libertad de dos nuevos pollos en la vertiente asturiana y cántabra del Parque Nacional de los Picos de Europa. Ambos ejemplares son descendientes de dos parejas reproductoras —Biziele y Niebla, en Cantabria, y Covadonga y Cares, en Asturias— y constituyen un nuevo hito del programa de rescate de “embriones huérfanos”, una estrategia de conservación en la que la FCQ es pionera en Europa.
Este enfoque ha permitido la recuperación y reintegración en el medio natural de líneas genéticas procedentes del Pirineo, favoreciendo la diversificación y gestión activa del pool genético de la población. Como resultado, una parte significativa de los ejemplares actualmente liberados en la cordillera Cantábrica —y que comienzan a reproducirse en libertad— procede de este programa de rescate, cría, liberación y seguimiento a través del Centro de Rescate y Cría de Quebrantahuesos en aislamiento Humano (CRIAH).
Desde la Fundación se ha subrayado que estos nacimientos representan un avance relevante en el proceso de restauración poblacional de la especie, extinguida en la cordillera Cantábrica a mediados del siglo XX, y que en la actualidad cuenta con 40 ejemplares y cinco parejas reproductoras.
No obstante, este resultado positivo se produce en un contexto marcado por amenazas persistentes para la especie. Ejemplo de ellas es el reciente envenenamiento del ejemplar ‘Centenario’, integrante de la pareja formada junto a ‘Jana’, que el pasado año logró sacar adelante un pollo, así como la muerte por electrocución de ‘Rona’. En este sentido, la FCQ ha advertido de que estos episodios ponen de manifiesto la continuidad de factores de mortalidad no natural, como el uso ilegal de venenos o los riesgos asociados a infraestructuras eléctricas, que siguen comprometiendo la viabilidad a largo plazo de la población. Ante este tipo de hechos, la Fundación trabaja activamente a nivel interinstitucional para que se abran líneas exhaustivas de investigación que persigan los delitos ambientales y para que se corrijan infraestructuras peligrosas para la avifauna.
Un modelo de conservación integral que requiere cooperación
Los nuevos nacimientos registrados en Cantabria y Asturias son el resultado de un modelo de conservación que integra ciencia, gestión, innovación técnica, cooperación institucional y participación social. Concretamente, la recuperación del quebrantahuesos en el norte de España se ha diseñado bajo un enfoque de metapoblación, en el que el objetivo no es solo consolidar un núcleo aislado, sino favorecer la conexión entre distintas áreas de distribución. De este modo, la colaboración entre comunidades autónomas, la Red de Parques Nacionales, Guardia Civil, agentes del Medio Natural y distintas entidades científicas ha permitido crear una infraestructura coordinada de liberación, seguimiento y gestión del hábitat.
Por otro lado, la experiencia desarrollada por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos demuestra que la recuperación de una especie emblemática no depende de una única acción, sino de la combinación coordinada de múltiples herramientas, desde la gestión genética hasta el apoyo al medio rural. De hecho, la recuperación del quebrantahuesos está estrechamente ligada al mantenimiento de los ecosistemas de montaña y, en particular, a la ganadería extensiva tradicional.
Estos nuevos pollos representan, así, no solo un éxito reproductor, sino un indicador del avance de un proyecto que busca garantizar la viabilidad a largo plazo del quebrantahuesos en los cielos de la península ibérica.
Un nuevo avance en la conservación del quebrantahuesos bajo el paraguas del proyecto LIFE Pro Quebrantahuesos, cofinanciado por los gobiernos de Aragón, Asturias, Cantabria y la Junta de Castilla y León; así como por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), Endesa y la Comisión Europea, a través del Programa LIFE que apoya proyectos medioambientales y de conservación de la naturaleza de los Estados Miembros.







